El visitante más
cómodo.
Cada vez se ve más lejano aquel primero de junio del 2004
cuando la bicolor derrotaba en Montevideo por tres goles a uno a Uruguay (goles
de Solano, Pizarro y Farfán). Quién iba a pensar que aquella vez sería, hasta
el día de hoy, la última victoria peruana como visitante por
eliminatorias.
Es cierto. Perú nunca se caracterizó por ser una selección
que ganará a donde fuera, es más, José Luis Chilavert dijo en una entrevista: “Si
Perú fuera tan fuerte de visitante como lo es de local, otra sería la historia”.
Y es que desde aquella (épica) vez en Montevideo, han pasado ya once largos
años. 24 partidos donde contamos a duras penas algunos empates. En la última
eliminatoria Perú sólo robó un punto de su visita a La Paz con aquel genial gol
de Mariño. En la eliminatoria del 2010 no sumamos en tierras extranjeras, más
que goles en contra.
Es por eso, que valgan verdades, somos uno de los más
cómodos visitantes junto a Bolivia-dicho sea de paso equipo que sabe lo que es
ganar en Lima-cuando de eliminatorias se trata. Se ve muy lejano aquel junio
del 2004. Se ve como una leyenda urbana aquel primer triunfo como visitante ante Venezuela por eliminatoria (dos de junio de 1965) rumbo a Inglaterra 1966 (que no clasificamos). Lejano, casi
imposible. Quizás, pero no lo es.
Hoy Perú parece haber recuperado la identidad perdida en el
juego. Miles de factores que contribuyeron a que entremos en un vacío, del cual
parece, queremos salir. Eso no garantiza que ganemos aquí y allá (repito, con
el equipo de ensueño igual perdíamos de visita). Pero lo que si garantiza es
que nuestras chances crecen y que fácil los demás, no la van a tener.
Primer rival (espero víctima) de vista es Colombia. Rival al
que sabemos que es ganarle en su casa, con su gente. Es una nueva oportunidad para
tratar de recuperar terreno, de ser candidatos a clasificar, de romper esa
racha nefasta de 24 partidos seguidos sin conocer victoria fuera de nuestras
tierras. Es ahora. ¡Vamos Perú!.






